Los errores más comunes al emprender

Descubre los errores que debes evitar emprendiendo

Muy buenas lector, hoy os traigo una nueva entrada de emprendimiento. Esta vez vamos a hablar de los errores más habituales cuando se emprende. Personalmente yo he cometido muchos y ojalá hubiera sabido esto cuando empecé, pero nunca es tarde para aprender.

Como ya sabemos, emprender no es un camino nada fácil, no es tener una idea y empezar a ganar millones. Tenemos que trabajar duro cada día, la constancia y la perseverancia nos llevarán al éxito. Y por eso hoy os traigo estas pequeñas piedras que debemos evitar en el camino:

10 Errores que debes evitar

errores más comunes al emprender

1. No saber dónde te estás metiendo

Suena irónico que lo comente en este blog, pero te puedo asegurar que el camino es muy largo y duro, y tenemos que tener muy claro todo lo que ello conlleva.

Muchas personas abandonan su viejo trabajo por empezar a emprender, y no son conscientes de que no puedes dejarlo todo por una idea que has tenido.
Tenemos responsabilidades, familia, gastos… no podemos olvidarnos de todo eso cuando tomemos esta decisión.

También debes ser honesto contigo mismo y saber cuándo ha llegado el final de tu empresa, dejarla morir y buscar otras alternativas.

2. Equivocarte con tus socios

En mi opinión esto se repite una y otra y otra vez… y por desgracia, siempre volveremos a caer. Pensamos que las mejores personas para emprender serán nuestros familiares o amigos, porque son los más cercanos y afines a nosotros, pero pensar así es un gran error.
Tenemos que basarnos en criterios profesionales a la hora de buscar a nuestros aliados, ellos serán los que siempre estén con nosotros.

Además, te puedo asegurar que muchas relaciones se rompen por culpa de elegir mal a nuestros socios.

Tengo una entrada perfecta que explica cómo crear un buen equipo de trabajo, te la subiré próximamente.

3. Cegarte con tu propia idea

Por desgracia, esto es otra realidad que se repite constantemente. Nos cegamos con nuestra idea inicial y dejamos de escuchar todo aquello que nos rodea. Pensamos que las opiniones de los demás no aportan nada y que nuestro plan es perfecto.

Sinceramente, a no ser que hayas descubierto la mejor idea del mundo, no dejes de escuchar a las personas que te hablan sobre tu proyecto. Ellos podrán aportarte puntos de vista que no has considerado, y te podrán ayudar a corregir esos fallos que pueda tener tu idea.

Personalmente yo caí en esto con un antiguo proyecto que tuve y pagué las consecuencias, al final tuve que abandonar dicho proyecto.

4. No conocer tu mercado

En “Crea tu empresa” (poner link) hablamos de este punto concreto cuando buscamos nuestro mercado. No basta con ofrecer un producto o servicio que te resuelva un problema a ti o simplemente te guste. Tienes que buscar las necesidades de tus clientes, saber que quieren y poder ofrecérselo.

Es importante analizar bien tu idea y tu mercado, no cuesta mucho realizar un análisis del mismo. Pronto subiremos una entrada para aprender a hacerlo con pocos recursos.

5. No valorar la importancia de un líder

Toda empresa necesita un líder, alguien que unifique el equipo y tenga siempre la última decisión. Muchas veces pensamos que un líder siempre será el jefe de la empresa, y esto es un error. Un líder sobrepasa los puestos de la empresa. No tiene por qué ser el más listo o el más trabajador, simplemente tiene que saber llevar un equipo, controlar los malos momentos, saber decidir con cabeza.

Hay una gran diferencia entre ser jefe y ser un líder. Como dijo Jhon C. Maxwell, “Un líder es aquel que conoce el camino, sigue el camino y muestra el camino”.

6. Reparto equitativo de las acciones

No debemos pensar siempre en el reparto equitativo de la empresa. Es muy común pensar… “bueno si somos 2 socios, pues 50%”. Quizás con 2 personas sea muy fácil, pero en el momento que sean 4 o 5 socios, un reparto equitativo se convertirá en un caos.

Debéis hacer un pacto entre vosotros a la hora de la repartición de las acciones.

7. Creer que facturar significa cobrar

(Me estoy riendo muchísimo mientras escribo este punto) Las ventas reflejan el tamaño y crecimiento de tu negocio, pero al final del día, lo que importa es el dinero que hay en caja.

No por haber hecho una factura, significa que la vayas a cobrar al momento (o simplemente llegar a cobrarla). Mis compañeros de empresa te podrán decir que hemos tenido clientes que han pasado hasta 5 meses desde que le hicimos una factura, hasta que la cobramos (y seguramente alguno estará diciendo, “Yo estuve mucho más”).

Pero es así, ¡es la pura realidad! No olvides tener siempre un pequeño colchón en tu empresa para estas ocasiones, puedes estar meses sin ver un duro.

Debes tener una idea en la cabeza, el tiempo de vida que le queda a tu empresa, siempre será el dinero que tengas en la caja.

8. No formarte antes de comenzar

Cada persona en la empresa debe tener su rol para que el equipo sea verdaderamente multidisciplinar. No podemos pretender montar un equipo y realmente no ser parte de él. Todos debéis aportar a la empresa.

Al igual que tu no quieres tener una carga que arrastre en tu empresa, no lo seas tú para ellos.

Todos debéis tener habilidades específicas y conocimientos únicos para formar un equipo sólido.

9. Enfocarte más en los inversores que en tus clientes

Es un error dedicar más tiempo a vender el proyecto ante inversores, buscando un capital que podría ser innecesario, que en mejorar las condiciones ante tus posibles clientes.

No debemos olvidarnos para que estamos desarrollando nuestra idea, debemos realizar un buen plan de negocios y trazarlo.

10. Contratar sin pensar

Recuerda que debes contratar siempre a tus trabajadores basándote en la cultura de tu empresa antes que en las capacidades del mismo. Siempre podremos ampliar los conocimientos de nuestros trabajadores a través de formación.

Debes definir bien la cultura de tu empresa y que todos reméis en la misma dirección.

Una vez tengamos esto, ya podemos pensar en que necesitamos a la hora de buscar los perfiles, según las necesidades de tu empresa.

Recuerda que no todos los emprendedores son iguales, no caigas en los estereotipos. Lo importante es no tener miedo al riesgo, contar con la capacidad de tomar decisiones, ver oportunidades donde otros no las ven y sentir pasión por lo que haces. Así llegarás a ser un buen emprendedor.

Espero que esta entrada te haya ayudado a continuar tu camino y evitar esas pequeñas piedras que nos encontraremos.

¡Un abrazo! ¡Nos vemos en la red!

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